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DESCRIPCIÓN
Todo el mundo se pone enfermo de vez
en cuando, con lo cual tampoco hay que levantar las manos y enfadarse cuando uno se
encuentra mal. Para las molestias de todos los días siga estas
directrices:
Cálmese. Para un simple catarro la paciencia es el
primer tratamiento. Asegúrese una buena nutrición y un montón de
líquidos, y tenga en cuenta que le llevará unos días recuperarse.
Atención a los síntomas. Sea cual sea su
padecimiento preste atención a lo que su cuerpo le dice. Un padecimiento
aparentemente trivial que persiste durante más de una semana o dos puede, en
realidad, ser algo más serio. (A pesar de todo, no se obsesione).
A continuación se listan unos
cuantos síntomas que normalmente acompañan a padecimientos menores, pero
que también pueden encontrarse en enfermedades más serias.
DOLOR
El dolor agudo, esto es, el dolor que
llega de repente, normalmente es un aviso. Si uno experimenta un dolor severo y repentino
que no ha tenido nunca antes, hay que consultar rápidamente a su
médico.
FIEBRE
La elevación de la temperatura
del cuerpo es una manera de luchar contra la infección y contra algunas
enfermedades, por lo que muchos padecimientos menores se acompañan a menudo de
fiebre.
La fiebre aumenta la pérdida
de líquidos por el cuerpo, por lo que es muy importante la reposición de
líquidos, tomando abundante agua cuando se tiene fiebre.
La temperatura del cuerpo normalmente
varía durante el día y es algo más baja por la mañana y
más alta por la tarde. La temperatura normal está entre 36 y 37°C.
Hablamos de febrícula cuando la temperatura varía entre 37 y 38°C.
Consulte a su médico si una temperatura de más de 38°C persiste
durante más de dos o tres días, o si su temperatura es mayor de 40°C,
o si un niño de 3 meses o menos tiene una temperatura de más de 38°C.
La temperatura de más de 41°C puede, en un adulto, confundir los procesos
mentales.
TOS
Una tos debida a un catarro es
normal. Sin embargo, una tos que persista durante más de dos o tres semanas
es razón para que consulte a su médico. Asimismo, consulte
rápidamente a su médico si aparece sangre en el esputo.
DIARREA O VÓMITOS PERSISTENTES
Si son severos y, especialmente en
niños, pueden poner en peligro la vida. Por ello consulte inmediatamente a su
médico en caso de diarrea o vómitos persistentes.
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